La megarexia, permarexia y la alimentación selectiva son algunos de los trastornos de alimentación.

Mergarexia y Permarexia; Las Hermanas De Anorexia y Bulimia

Ya conoces patologías como la bulimia y la anorexia, pero hay otros trastornos alimentarios menos conocidos que también resultan peligrosos. Evítalos por encima de todo.

La Megarexia

¿Qué es?


La megarexia, permarexia y la alimentación selectiva son algunos de los trastornos de alimentación.

Las personas que sufren estas enfermedades deben de acudir a un profesional.

Una mala alimentación que hace engordar en gran medida ya quienes la padecen. Las personas con megarexia no se ven obesas y a pesar de que su propia familia, amigos o incluso el médico le adviertan sobre el peligro ellas siguen comiendo y comiendo como si no fuera con ellas. Por lo tanto esta es una enfermedad que afecta tanto al estado físico y a la salud como al cerebro, ya que se pierde la conciencia sobre la le realidad.

Las personas que pasan por esta enfermedad tienen una mala alimentación que gira entorno en su mayoría en la comida rápida o chatarra y en los productos cargados con grasas saturadas y transgénicas, típicos de la bollería industrial, productos procesados etc..

¿Cuales son los síntomas?

Se suele empezar con ella pensando en un principio estar bien alimentado, pero se confunde la buena nutrición con el estar obeso. Las personas que la sufren se vuelven personas mal humoradas, bastante irritables y problemáticas.

Hay personas que aceptan su obesidad diciendo ser su constitución física y su genética para no afrontar la realidad y acabar rindiéndose ante su gordura. Habitualmente estas personas se comienzan a odiar a si mismas y suelen caer en estados depresivos.

¿Hay tratamiento para ella?

Tratamiento Las personas que rodean a quienes pasan por esta enfermedad juegan un papel fundamental para poder curar este trastorno. Esto es así porque la víctima no acepta el tener este problema con su alimentación y sus hábitos. Un buen profesional es imprescindible para la cura de la megarexia que por otra parte hay que decir que es una enfermedad reversible.

La Permarexia

¿Qué es?

Se trata de una obsesión por la comida que lleva a estar permanentemente a dieta. Sufren permarexia, sobre todo, mujeres jóvenes que están absolutamente dispuestas a mantenerse delgadas a cualquier precio y les horroriza engordar un solo gramo.

¿Cuales son los síntomas?

Preocupación constante por la dieta; se pasan la vida contando calorías, toman drogas naturales o químicas para llenarse, piensan que no comer es aceptable si no tienen hambre o que sobrevivir con café y caramelos durante una semana está justificado en vísperas de una cita. Tienen pérdidas y ganancias constantes de peso, además de un sistema endocrino desestabilizado, dificultades para dormir, huesos delgados, reglas irregulares, sensación constante de frío y alteraciones químicas del cerebro. Algunas llegan también a dedicar hasta siete horas diarias al ejercicio.

¿Hay tratamiento para ella?

Es multidisciplinar: interviene un psicólogo, que trabaja la autoestima, la inseguridad y el origen del trastorno; un nutricionista, que instaura hábitos de alimentación sanos, y un psiquiatra, que administra fármacos en caso de ansiedad y depresión. Dura como mínimo un año.

Alimentación Selectiva

¿Qué es?

Se trata de un trastorno que se caracteriza por consumir sólo alimentos a los que se es particularmente adicto. Estos pueden reducirse a menos de diez durante un mínimo de dos años, llegando a uno sólo cuando se tiene un problema en particular. Detrás suele haber un trasfondo psicológico: ansiedad, depresión y carencias afectivas. La dependencia de un alimento se asocia a un trauma que se trata de superar. En general, suele recurrirse a algún tipo de hidrato de carbono.

Comiendo carbohidratos se estimulan la secreción de serotonina, un neurotransmisor que ayuda a mejorar el estado anímico. Hay comedores selectivos de café, chocolate, pasteles, etc. Se da más en mujeres, sobre todo en amas de casa o en las personas que se encuentran solas.

¿Cuales son los síntomas?

Son individuos obsesivos con la limpieza y el orden, ansiosos, maniáticos y fácilmente irritables. Tienen carencias
de vitaminas y minerales, su metabolismo está ralentizado y sufren hipertensión, molestias gástricas, estreñimiento, ausencia de regla, agresividad, apatía, desequilibrios psicológicos y problemas epidérmicos, entre otras patologías.

¿Hay tratamiento para ella?

El adicto no es consciente de que lo es, por eso resulta fundamental la ayuda de los que le rodean. Se recomienda ir dejando paulatinamente esta dieta, empezando por tomar conciencia del problema. Se trata de un proceso largo de deshabituación un año como mínimo, en el que intervienen un endocrino, un psicólogo y, en caso de necesidad de medicación, un psiquiatra.

Lo mejor de ella es que es más fácil abandonar esta adicción que la del tabaco.

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