Una de las comidas más saludables que existe es la fruta.

Las Comidas Saludables; Parte 2: Ingredientes Saludables

Llena la despensa y activa tus defensas con las comidas saludables e ingredientes indispensables de la temporada. Además de disfrutar de su sabor, te aseguran un buen invierno.

Aceite de oliva: La mejor opción para luchar contra el colesterol, ya que su grasa monoinsaturada ayuda a formar el buen colesterol. También es básico para la salud de la piel (incluso si se está a dieta), pero, eso sí, siempre crudo y extra virgen.


Agua: Favorece la eliminación de desechos orgánicos a través de la orina y el sudor.

Alcachofa: Es rica en principios activos como la cinarina, los glucósidos, los taninos y la inulina, que resultan muy útiles para proteger, depurar y desintoxicar el hígado.

Algas: Tienen un alto contenido en sales minerales y en vitaminas. Son buenas aliadas para dietas, ya que estimulan el metabolismo y las funciones endocrinas, y favorecen la eliminación de la grasa.

Almendra: Muy rica en calcio y hierro, los nutricionistas recomiendan su consumo diario.

Apio: Crudo en ensalada o hervido aromatizando caldos, el apio es una verdura que debería estar presente en nuestros menús con más frecuencia. Contiene antioxidantes como betacarotenos, vitamina E y vitamina C.

Arroz: Es rico en hidratos de carbono de absorción lenta y, por tanto, adecuado para obtener energía de larga duración. Si lo tomas integral, obtendrás más fibra y vitaminas.

Avena: Es uno de los cereales con más aporte en proteínas y grasas insaturadas (de las buenas). Contiene vitaminas B1, B2, B3 y E, y minerales tan importantes como el calcio, el magnesio, el fósforo, el hierro, el cinc y el azufre. Como los hidratos de carbono que aporta son complejos, se absorben con lentitud y proporcionan energía y sensación de saciedad.

Calabacín: Rico en potasio y pobre en sodio, tiene un gran efecto diurético y es un buen aliado adelgazante y anticelulítico. Como resulta un tanto soso de sabor, se puede aderezar con hierbas aromáticas como albahaca o laurel.

Calabaza: Tal y como su color naranja indica, es rica en betacarotenos, que previenen los trastornos de la visión y actúan como potentes antioxidantes. Es de fácil digestión, ayuda a regular la tensión arterial y tiene propiedades tranquilizantes.

Caqui: Esta llamativa fruta de otoño es muy rica en betacarotenos, vitaminas del grupo B, fósforo, calcio y hierro. Por tanto, a las que gustan de su textura y sabor les aportará una buena dosis de estos nutrientes tan buenos para la piel y los huesos.

Col: Toda la familia de las coles (rizada, verde, repollo, coles de Bruselas, etc.) contiene sustancias sulfuradas que le otorgan propiedades rejuvenecedoras y anticancerígenas. Por tanto, merece la pena tenerlas en cuenta en los menús de esta temporada. Además, aportan vitaminas A, del grupo B, C, K, ácido fólico y minerales.

Espárrago: Una buena fuente de riboflavina, vitamina C y E, betacaroteno y ácido fólico. Diurético y laxante, estimula la actividad de los riñones y la movilidad intestinal. Tiene una gran acción drenante. La mejor forma de tomarlos, para que no pierdan su vitamina C, es al vapor.

Una de las comidas más saludables que existe es la fruta.Granada: Como está poco tiempo en el mercado, ahora que es su temporada merece la pena aprovecharse de ella. Es una excelente fuente de minerales y de vitamina C. Además, tiene propiedades depurativas, desintoxicantes y tonificantes, así como suaves efectos afrodisíacos.

Hinojo: Es la verdura menos calórica que existe (9 calorías/100 g). A la vez que evita los espasmos intestinales y las flatulencias, tiene propiedades tonificantes del sistema vascular y reguladoras de la presión sanguínea.

Kiwi: Esta fruta es rica en los nutrientes que más influyen en el estado de ánimo y el sistema nervioso (vitamina C, calcio , magnesio, hierro y vitaminas B1 y B2). Sólo o con yogur, es un buen tentempié que suma pocas calorías, ideal para tomar a media mañana.

Lentejas: Tanto ella como las demás legumbres secas deberían estar en tu menú dos veces por la semana. Aporta proteínas vegetales, fibra, minerales y buenos hidratos. Por eso, es un plato de mediodía y no de noche. Si les añades comino, te libras de sus efectos flatulentos.

Manzana: Fácil de comer y de transportar, la manzana es la fruta tentempié por excelencia, y es, después de la naranja, la más consumida de todo el mundo. No se puede confirmar el viejo refrán de que “comiendo una manzana al día se mantiene alejado al doctor”, pero sí que protege contra resfriados y enfermedades respiratorias.

Pan: Ni se te ocurra prescindir de él, ya que es una excelente fuente de hidratos de carbono complejos. Incluso si estás a dieta, debes tomar unos 40 g al día. Prueba las variedades integral, de soja y centeno.

Papaya: Sus enzimas digestivas y regeneradoras de la flora intestinal la hacen muy adecuada para recuperarse de los efectos de una toxiinfección alimentaria y para mejorar la digestión. Además, la papaya es muy rica en antioxidantes, y por ello se recomienda para prevenir el envejecimiento prematuro, el deterioro mental y el cáncer.

Pasta: Debe tener un puesto fijo en tu cocina, al menos una vez a la semana. Aporta buenos hidratos de carbono y energía para usar y durar. En la variedad no solo está el gusto, sino el equilibrio alimentario: integral y al gluten, con huevo, de quínoa, etc. Y recuerda que lo que hace más calórica la pasta es la salsa con la que la prepararas.

Pescado azul: Los especialistas recomiendan tomarlo dos veces a la semana, porque los buenos ácidos grasos omega 3 que contiene ayudan a mantener a raya el colesterol, activan nuestras neuronas y contribuyen en el mantenimiento del manto hidrolípico de la piel.

Pimiento rojo: No debe faltar en nuestras menestras de verduras y ensaladas, ya que es buen proveedor de vitamina C, betacarotenos, licopeno, bioflavonoides y capsicina. Estimula la digestión, protege de las úlceras de estómago y reduce el dolor reumático.

Piña: Contiene bromelina, una enzima que facilita la digestión de las proteínas. Por eso, suele recomendarse como postre después de una comida con proteínas animales.

Quínoa:  Una especie de origen peruano, ya consumido por los incas, que tiene un sabor delicioso y se cuece en seguida. Su ventaja: es muy rico en proteínas. De este modo, su riqueza en hidratos de carbono es más baja que otros cereales y puede integrarse fácilmente en cualquier dieta.

Tomate: Gracias a su contenido en vitamina C, ayuda a prevenir resfriados y gripes. Destaca, también, por su contenido en potasio (evita la retención de líquidos y regula la tensión arterial) y en licopeno (con efectos anticancerígenos).

Uva: Es el alimento estrella de la temporada. Contiene magnesio y fósforo, dos minerales muy útiles para el buen funcionamiento del sistema nervioso y de la mente, y ácido elágico (con efecto preventivo de algunos tipos de cáncer).

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