Acelerar la cetosis en una dieta proteica o cetogénica

Se puede acelerar la cetosis en una dieta proteica o cetogénica. El ejercicio en una dieta proteica o cetogénica tiene efectos diferentes ya que cuando se está en cetosis, el ejercicio actúa de manera distinta que cuando hacemos una alimentación más balanceada o una dieta de otro tipo que no limita el consumo de carbohidratos.

En la cetosis el cuerpo pasa de consumir glucógeno a consumir la grasa como su fuente de combustible primaria. Hay personas que tardan 3 días en entrar en cetosis mientras que otras pueden tardar unos 6 días.


Ejercicio en la dieta proteica o cetogénica

Sabemos que existen los ejercicios aeróbicos, más utilizados para adelgazar y los ejercicios anaeróbicos, que se usan para aumentar el volumen muscular y la fuerza.

Desde hace muchos años, sabemos que los cuerpos cetónicos se producen en mayor cantidad en la sangre después de practicar los ejercicios aeróbicos, con lo cual podemos acelerar el estado de cetosis en nuestro organismo si nos ayudamos de los ejercicios aeróbicos.

Conseguimos con esto reducir la concentración de glucógeno hepático y la secreción de insulina, al mismo tiempo se consigue aumentar el nivel de ácidos grasos libres en la sangre y también las cantidades de glucagón.

El ejercicio de tipo aeróbico acelera en gran medida la aparición de la cetosis en el organismo. La cantidad de cetonas que se liberan es grande, pero también es cierto que las cetonas por sí solas no hacen que tengamos unos niveles de energía, ya que no contribuyen en exceso la producción de esta energía.

Para hacernos una idea de cómo se incrementa la cantidad de cetonas en el organismo, si entrenamos 2 horas a un cierto nivel de intensidad, no excesivamente intenso, el nivel de cetonas se triplicaría una vez transcurren unas 3 horas del entrenamiento.

En una dieta proteica o cetogénica, estos niveles de cetonas aumentan incluso más transcurridas en lugar de 3 horas, 5 después de haber entrenado.

La insulina en sangre se ve reducida mientras entrenamos pero después de entrenar también produce un aumento puesto que aumenta la glucosa en la sangre.

El glucagón sube también después de entrenar y ayuda al cuerpo a entrar en la cetosis más rápidamente.

La mayor diferencia entre practicar ejercicio de baja intensidad y practicar ejercicio de alta intensidad, es que con este último la liberación de los ácidos grasos libres se ve inhibida puesto que se producen un aumento en el ácido láctico.

Cuando se va cogiendo experiencia con los años, uno se va conociendo más así mismo y se empieza a ver claramente qué es lo que necesita nuestro cuerpo, cómo debemos entrenar, con qué intensidad y con qué frecuencia.

Al principio, cuando uno se adentra en una dieta cetogénica o en una dieta proteica no conviene entrenar con demasiada intensidad, puesto que no estamos acostumbrados, pero con el tiempo nuestro cuerpo se irá adaptando al ejercicio aeróbico y conseguiremos aguantar más tiempo y en mejores condiciones la sesiones.

Recuerda que el ejercicio ayuda a acelerar la cetosis, pero la base de todo está en seguir una dieta que nos facilite el camino.

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